La fotografía capta el momento exacto de la muerte de un soldado republicano pero... ¿quién es ese soldado? Ante esta pregunta muchos responderan que se trata de Federico Borrell García, un miliciano anarquista que lucho en el bando republicano, pero si le pregutnas a Hugo Doménech y Raúl M. Riebenbauer, autores del documental "La Sombra del Iceberg" la respuesta puede ser muy distinta. En este documental se lleva a cabo una investigación no solo sobre la identidad del miliciano sino también sobre la veracidad de la foto.
Pero no han sido ellos los primeros en cuestionar la veracidad de la foto; Alex Kershaw, en 1975, afirmó que dicha foto se trataba de un montaje, de una puesta en escena, en su libro The First Casualty. Y tanto él como Hugo Doménech y Raúl M. Riebenbauer se han tenido que enfrentar al entorno de Capa. siempre reacio a cualquiera que pusiera en duda la veracidad de la foto y el trabajo del fotografo. Dentro de ese entorno destaca la figura del biografo oficial de Robert Capa, Richard Whelan, defensor a ultranza del fotografo y creador de su leyenda.
A lo largo del documental aparecen distintos profesionales aportando su visión y su análisis sobre la veracidad de la foto. Destaca el de Fernando Verdú, forense del Departamento de Medicina Legal y Forense de la Universidad de Valencia, quien analiza el cuerpo y la postura del miliciano en búsqueda de señales de impacto de bala y muerte, no encontrándolas en ningún lado, y llegando a la conclusión de que el hombre de la foto no ha recibido ningún disparo y no está muerto en el momento de la foto.
La identidad del miliciano es un tema que también da mucho de si en el documental. Por un lado nos presentan la toería de Mario Brotons, historiador aficionado que creía que Federico Borrel, más conocido como "El Taino", era el hombre de la foto. Fernando Verdú vuelve a aparecer en este tema, afirmando que no se trata de él tras analizar fotografías del miliciano con las de Federico; se puede apreciar sin problema que los rostros no son ni siquiera parecidos. Otro argumento encontra de la identificación del miliciano como Federico Borrel es un artículo publicado en Ruta Confederal, periódico anarquista, en el que aparece descrita la muerte de Borrel por un compañero. Una descripción que nada tiene que ver con la fotografía de Capa.
Quizás todo esto no haga sino aportar mayor valor a la fotografía. Una fotografía que se ha convertido en un icono del siglo XX y de España. Una fotografía cuya veracidad, o falta de ella, no borrará la cantidad de historias detrás de ella. Una fotografía para la historia.

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